El desafío
Una marca vendía la mitad que cuatro años antes y su participación había caído más de un tercio frente a un competidor nuevo. El equipo de marketing y ventas no tenía una lectura común: ¿bajar el precio o construir una marca por la que valga la pena pagar? ¿A quién hablarle?
Lo que hicimos
Diseñamos una jornada que avanzó desde la evidencia hacia la decisión en cuatro momentos: Where to Play, Right to Win, Positioning y Ambition. El equipo trabajó sobre la data de mercado y consumidor de la propia compañía, con votación silenciosa, un stress test de sus razones para ganar y la hoja de posicionamiento reconstruida en el día.



Lo que cambió
En una jornada, el equipo eligió un nuevo segmento objetivo y descartó competir con descuentos: «competir bajando precios destruye la marca». Redefinió el tono de la marca, concentró su portafolio en cuatro sabores, acordó una nueva declaración de posicionamiento y construyó una ecuación de crecimiento —cuánto defender, cuánto recuperar y cuánto crecer— con metas realistas en lugar de proyecciones desajustadas. Salió con una versión de trabajo congelada para las agencias y cada iniciativa con su responsable.
