El desafío
El equipo de optimización de una red de sucursales llevaba seis meses sin metodología. Cada persona tenía 4 o 5 iniciativas a la vez, elegidas por percepción o a pedido de las jefaturas, y la gestión se hacía con presentaciones y reportes improvisados.
Lo que hicimos
Co-creamos con el equipo un marco de trabajo a medida: propósito y objetivos medibles, un track de descubrimiento con DMAIC y Lean, una mesa de priorización y un track de ejecución con sus eventos de planificación, revisión y retrospectiva. Levantamos problemas en terreno en las sucursales, instalamos las herramientas y mentoreamos a los tres roles clave.
Lo que cambió
De 50 problemas potenciales, el equipo priorizó y midió 7, revisó las causas de 4 y llegó a una iniciativa que resuelve dos o más problemas a la vez. La carga bajó de 4 o 5 a 2 o 3 iniciativas por persona, la priorización pasó a hacerse con una matriz que cuantifica el impacto y el equipo formuló y ejecutó más de 30 acciones de mejora en sus propias retrospectivas, que hoy diseña y facilita por su cuenta.